
Vinilo
NIGHT CALL
YEARS AND YEARS
Review
Una celebración explícita, sudorosa y nocturna de escapismo bailable. Inspirado por la euforia clubber post-confinamiento y una relectura desacomplejada del french touch, el Hi-NRG ochentero y el eurodance noventero, Alexander despacha un carrusel de pulsos sintéticos implacables ("Crave", "Starstruck", "Sweet Talker" junto a Galantis). La voz elástica de Olly flota con soltura melódica entre bajos sintetizados y cajas rítmicas diseñadas al milímetro para la pista de baile, aunque el conjunto sacrifica cierta vulnerabilidad emocional de sus inicios en favor de un hedonismo lineal. En el prensaje de vinilo, los graves pegan con contundencia y limpieza digital. Un artefacto pop bailable, directo y magnético para la sección comercial contemporánea.