
Vinilo
IF I CANT HAVE LOVE I WANT POWER
HALSEY
Review
Lanzado en 2021, este cuarto álbum de estudio representó un giro de timón radical en la carrera de Halsey. Bajo la magistral producción de Trent Reznor y Atticus Ross (mentes maestras de Nine Inch Nails), el disco abandona el pop radiofónico para adentrarse en un universo de rock industrial, grunge y electrónica densa, conceptualizado en torno a la dualidad del embarazo, la mortalidad y el asombro del cuerpo humano. La mano de Reznor y Ross es inconfundible. Construyen un muro de sonido claustrofóbico, texturizado y oscuro que lleva el pop alternativo a un territorio mucho más hostil y experimental. Por momentos, las densas capas de sintetizadores y percusiones arrastradas remiten a las atmósferas opresivas del trip-hop de los noventa, conectando con sensibilidades sónicas similares a las de Massive Attack o Tricky. Es un disco con un trabajo de mezcla excepcional que premia los sistemas de audio de alta fidelidad. Los graves son profundos, saturados y exigentes, requiriendo una buena extensión de subwoofers para no perder definición en las frecuencias bajas. Es un título que, especialmente en formato vinilo, cobra una dimensión física y espacial imponente. Es considerada una obra maestra de reinvención artística. La colisión entre la vulnerabilidad vocal de Halsey y la brutalidad industrial de Reznor y Ross resulta en uno de los discos más audaces, atmosféricos y mejor producidos de la década.