
CD
THE BOOK OF TRAPS AND LES
KATE TEMPEST
Review
Tercer álbum y el más despojado y valiente de Tempest. Donde Everybody Down (2014) y Let Them Eat Chaos (2016) desplegaban narrativa y beats más frontales, aquí Tempest se repliega hacia lo íntimo: once piezas concebidas como un ciclo continuo —casi un poemario recitado— sobre el amor, la conexión y la ternura como formas de resistencia en un mundo fracturado por el Brexit, el racismo, la crisis climática y la escapatoria digital. El gran acierto es la producción de Rick Rubin junto a su colaborador habitual Dan Carey (y Noah Goldstein): un fondo minimalista de pianos, órganos, cuerdas y percusión sutil que deja todo el peso en la palabra y en el fraseo, de una precisión silábica y una carga física notables ("Thirsty" abre reproduciendo casi el gesto físico del llanto). El disco avanza del desgarro hacia una claridad ganada a pulso —"Hold Your Own" como manifiesto ("stop craving / hold your own")— y culmina en "People's Faces", uno de los cierres más luminosos y humanistas de su generación. No es un álbum de escucha fácil ni casual: exige atención y su registro de spoken word lo mantiene en un terreno exigente que no conquistará a todo oído. Pero dentro de lo que se propone roza la perfección: poesía viva, emocionalmente devastadora y, contra todo pronóstico, esperanzada.